
Petróleo, derecho e impacto socio-ambiental: análisis histórico-legal de los derrames petroleros en Venezuela (1922–
2002)
Sánchez, Geraldine y Martínez, Deibys
PetroRenova Indexed. Revista Científica de la Energía
Vol. 2(1), 26-50, enero-marzo, 2026.
La cronología relata que, el 14 de diciembre de 1922, con el descubrimiento del Pozo del
Barroso II, ocurre lo que se llamó el Reventón (flujo descontrolado) que no era más que un
derrame de petróleo que duro, aproximadamente, nueve (9) días, detectándose que, ese hecho,
en aquel momento, tuvo problemas operacionales cuando el taladro utilizado se atascó y
finalmente la perforación se paralizo, dando origen al reventón. Cabe destacar, que, con este
evento, comienza una línea de derrames petroleros causando un impacto ambiental y daños al
ecosistema lacustre, principalmente. Ello alteró las costumbres y la historia de los pueblos
pesqueros y los asentamientos cercanos, sufriendo las consecuencias por la poca disponibilidad
de agua potable y la ocurrencia de los derrames
Sumado a la expansión acelerada de la industria petrolera en 1922, generada por el
reventón, la ausencia de una regulación ambiental, da inicio a una serie de acontecimientos que
evidencia los daños ambientales, tales como: El 13 de noviembre de 1939, un incendio
devastador destruyó Lagunillas de Agua, un poblado en el Lago de Maracaibo, debido a un
derrame de petróleo que cubrió la superficie del lago, causando la pérdida de cientos de vidas y
viviendas. Otros casos de derrame ocurrieron en 1940 – 1950 en el Lago de Maracaibo, seguido
por el derrame 1977, en Río Guarapiche en el Oriente del país, luego en 1999 con el Desastre
de Vargas, donde las inundaciones arrastraron los tanques de crudo que se encontraban en la
ribera del mar, agravando la contaminación costera en esa zona. Más adelante, en el año 2002,
con la huelga nacional y la crisis institucional petrolera venezolana, se generaron entre otras
consecuencias, graves daños ambientales que, hasta en la actualidad el país, continúa sufriendo.
En efecto, el periodo de 1922 al 2002 refleja una gestión ambiental reactiva, enfocados en
la Industrialización del petróleo, en esta ocasión, los estados más afectados fueron Falcón, Zulia,
Anzoátegui, la mayor parte de los derrames registrados ocurrieron en el Lago de Maracaibo,
Estado Zulia y en el Golfete de Coro, Estado Falcón, quienes sufrieron consecuencias de una
política petrolera a espaldas de las comunidades que, desde sus inicios, no contaban con una
normativa legal que diera una regulación ambiental adecuada. La época de las concesiones
extranjeras, aparentemente, mitigó un poco el impacto en el daño ambiental, al ofrecer mejores
condiciones para evitar el deterioro.
Ahora bien, las causas más comunes que produjeron los derrames de petróleo son los
vertidos de petróleo, sistemas de control deficientes , equipos propensos a fallas, falta de
sistemas de recolección, tuberías con fallas o corrosión por el tiempo, inundaciones y tormentas
que dañan parte de las instalaciones causando fugas, suelos inestables que agrietan las tuberías,